jueves, 23 de octubre de 2014

El no también educa

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Aprovechando este comienzo de curso en el que vemos a los más pequeños llorar y patalear al entrar al cole, me ha parecido oportuno publicar este sencillo y claro artículo que he encontrado en www.guiainfantil.com que puede ayudarnos a entender mejor el comportamiento de nuestros peques y actuar en consecuencia.
En dicho artículo podréis encontrar también diferentes enlaces que os llevarán a otros relacionados con el tema.

"Estaba en el hipermercado haciendo la compra, cuando empecé a escuchar el llanto de un niño a mi espalda. Su mamá le llevaba montado en el carro y, mientras avanzaba por el pasillo de los aperitivos, el niño alargaba sus bracitos para alcanzar alguna de las atractivas bolsas que tenía delante. Ante la negativa de su firme mamá, su llanto era desconsolado y ella optó por bajarle del carrito de la compra. Entonces se tiró al suelo y comenzó a montar una rabieta de escándalo ante el desconcierto de su madre.

Las rabietas de los niños ponen a prueba a los padres


En esta situación nos hemos visto muchos alguna vez. ¿Qué podemos hacer? En primer lugar, no te desesperes. Decir "no" también educa, sobre todo, si se hace bien desde que es pequeño y con firmeza para que no pueda tomarte la medida. Y es que la tolerancia a la frustración es un valor que se aprende y que los padres debemos alimentar desde el principio para evitar berrinches innecesarios cuando son niños y otros males mayores cuando son adultos.

Es inútil pretender cambiar el carácter de nuestros hijos, cada uno es diferente al otro y debemos aceptarlos como son, pero sí que podemos corregir su comportamiento cuando no es el correcto. Con los caprichosos, los de fuerte carácter y con los de ideas fijas hay que luchar más, pero merece la pena hacerlo por su estabilidad emocional en un futuro. Y si es posible, en su defensa, hay que evitar pasearles por un lugar cargado de productos y objetos tan atractivos para ellos que no puedan resistirse a la invitación al consumismo.

Numerosos psicólogos sostienen que, a medida que crecen, poco a poco, deben ir aprendiendo que cuando sus deseos no son satisfechos de inmediato o cuando se tienen que conformar con otra cosa no se puede montar un escándalo en forma de pataleta o rabieta que ponga a prueba la resistencia de la paciencia de los padres, que se debaten entre aguantar un poco más a ver si se le pasa o ceder a los deseos de su pequeño tirano.

Cediendo solo lograremos empeorar las cosas, porque aunque puntualmente la resolución del conflicto termina antes, a la larga serán adultos que no soportarán que las cosas no salgan como ellos quieren y cada contratiempo se convertirá en una verdadera catástrofe. Si para una persona que tolera la frustración, los inconvenientes son una molestia, para alguien que no ha aprendido a tolerarla se convertirán en motivos de depresión o angustia."

                                                                                                                        www.guiainfantil.com

martes, 21 de octubre de 2014

2º cuida el medio ambiente

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Los peques de 2º han colgado un video con el que se lo pasan pipa cantando y bailando. Se han dado cuenta que no todo consiste en reciclar. ¿Os suena de algo eso de "reducir" y "reutilizar"? Entra en la sección "RECURSOS DE AULA (2º)" y canta con ellos...

jueves, 9 de octubre de 2014

Aprender jugando

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La "vida laboral" de un niño comienza demasiado pronto; No se la hagamos más difícil
 
 
Y si lo que más nos preocupa e interesa es su "trabajo"....
¡¡ HAGAMOS DE SU TRABAJO UN JUEGO!!

martes, 30 de septiembre de 2014

Nuevo curso

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 Hola a todos, bienvenidos a otro nuevo curso cargado de excitantes retos e ilusiones: a los recién estrenados botoncitos y sus papás, y a los "veteranos" de segundo y tercer curso. Pronto iremos informando de los nuevos proyectos que estamos deseando comenzar; Hasta entonces... carguemos pilas, que las fiestas mateas nos han dejado pa'l arrastre, cojamos carrerilla... y a disfrutaaaaar.

domingo, 15 de junio de 2014

Algo más que abrir un libro

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 Alguien muy querido solía decirme al verme nervioso: "tranquilo hijo, todo llega y todo pasa, tanto lo bueno como lo menos bueno". Y así  ha sido también con este curso que ya termina. Recordando esas palabras voy a permitirme una licencia que no suelo. Lejos de entristecerme por despedir el curso y a la promoción que pasa a primaria o por alegrarme de la cercanía de las vacaciones quiero centrarme en resaltar el trabajo y dedicación de los que están a mi lado. En alguna entrada anterior he agradecido la colaboración de los papás y mamás de "lospequesdelcole", tan necesaria para nosotros, y el esfuerzo y el cariño de nuestros alumnos, que compensa cualquier sinsabor. Han sido agradecimientos sinceros y merecidos, como también lo son los que ahora muestro hacia la dedicación y buen hacer de mis compañeros. Muros afuera quizá no se vea,  pero desde dentro, desde mi propia aula, se valora de una manera muy especial el montaje de una exposición de arte con niños de tres años, la puesta en escena y la búsqueda de motivación para que un niño de cuatro años siente a Tchaikovsky en la silla de al lado o la locura de descubrir un yacimiento paleontológico en un pasillo. No os creáis que me quedo en la planta baja, todo esto es extensible subiendo las escaleras: preparo una huerta, traigo animales a clase, hago mil y un experimento, elaboro un periódico o represento un musical. Todas estas cosas y muchas más que no me caben en esta entrada son realidad gracias a la dedicación de personas orgullosas de trabajar donde lo hacen y con quien lo hacen.  Maestros y maestras con mayúsculas, por vocación, que si volvieran a nacer volverían a estudiar la carrera de magisterio.  Porque ser maestro/a es algo más que ponerse delante de unos niños y abrir un libro. Y cuando lo que menos sobra es tiempo, creo justo  agradecer vuestro esfuerzo porque con vuestra actitud hacéis que sean más fáciles los momentos más complicados.