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miércoles, 10 de diciembre de 2014

El verdadero regalo de Reyes

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Cada vez que llegan estas fechas nos preguntamos cómo ayudar a nuestros peques a escribir la carta a los queridos Reyes Magos. Nos volvemos locos para que lo hagan de la mejor manera posible, para que no abusen en sus peticiones, para que sean conscientes de la suerte que tienen de poder recibir todos esos regalos. Eso en casa. Nosotros desde este sencillo blog buscamos y buscamos rastreando páginas y enlaces en los que encontrar algo que merezca la pena y que pueda guiaros en vuestro intento.
Y mira por donde, de la manera más sencilla, por medio del habitualmente mal utilizado whatsapp, hemos recibido un video que nos ha hecho pensar. Normalmente la respuesta a nuestras preguntas está más cerca de lo que pensamos. Es posible que ya os haya llegado y lo hayáis visto, pero nada más verlo hemos pensado en vosotros, papás y mamás de lospequesdelcole y queremos compartirlo con todos.
Pasad por encima el anunciante y quedaros con el anuncio. Merece la pena.
 
 
Cualquiera de estos niños podría ser nuestro hijo o nuestro alumno. Quizás deberíamos olvidarnos de las prisas y escucharlos más.
 
¡¡Felices Reyes a todos!!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Reyes Magos... ¿Existen?

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Hace unos días llegó a mis manos un "whatsapp" sobre la existencia o no de los Reyes Magos. Es
probable que ya lo hayáis leído pero os lo muestro por si alguno todavía no lo ha hecho.
Parece mentira que aún haya gente que dude de ello verdad. Todos los años vienen a visitarnos y a obsequiarnos con regalos y cariño. ¿Necesitamos más pruebas? Yo por lo menos, no. Existen, claro que existen, pero por si alguno de nosotros, adultos, todavía lo cuestiona, os voy a mostrar este escrito; Merece la pena leerlo. Trata una situación que cualquiera de los padres/madres de nuestros peques del cole vivirá algún día, seguramente más pronto que tarde.

"Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escuchar, como todos los días, lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papá?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero... que me digas la verdad

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que... -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso...

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

- Entonces no lo entiendo, papá.

- Siéntate, Blanquita y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:

¿Qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.

Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero, no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos."

Lo dicho papis...¿Alguien necesita más pruebas?

En nombre de "lospequesdelcole" ¡¡GRACIAS PAPÁS!!

Y   Feliz Navidad para todas las partes del mundo

martes, 4 de diciembre de 2012

CARTA A LOS REYES MAGOS

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Llega el momento de escribir la tan ansiada misiva a Sus Majestades, y cada año es la misma historia, tu hijo pide y pide: los juguetes más caros, los más grandes, los que tienen sus amiguitos… la lista es interminable y ya no sabes qué hacer para que entienda que hay que limitarse a unos cuantos regalos
Los niños pequeños no conocen los límites ni entienden que los Reyes Magos tienen que hacer regalos a todas las personas del mundo, por lo que no les pueden traer todo aquello que quieran. Si no consigues que entienda esto y le permites pedir mil juguetes, cuando el 6 de enero vea que no ha conseguido todos, lo más probable es que se lleva un berrinche y se enfade con los Reyes ¡con lo que han trabajado los pobres para cumplir sus deseos! Al final, en vez de un día feliz y alegre, todos acabaréis desilusionados.

Además, poner límites al niño es bueno, debe entender desde pequeño que no se puede conseguir todo lo que se desea y que hay cosas más importantes que los regalos, como estar con la familia y pasar un día todos juntos disfrutando de la emoción de abrir los paquetes y de comer el roscón.

Enseñanzas para la vida

La escritura de la carta y lo que finalmente le traigan los Reyes Magos, puede enseñar a tu hijo lecciones importantes:


- Ilusión. Todos nos emocionamos el doble cuando recibimos un regalo que no esperamos, la sorpresa es un factor fundamental a la hora de acertar con un presente. Estos regalos sorpresa que el niño no espera pueden ser aquellos que vosotros, como padres, consideréis necesarios para su desarrollo. ¡Verás como alguno de ellos acaba siendo su preferido!


- Aceptación. El niño debe aprender que no se puede obtener todo lo que se desea. Por lo tanto, es importante que hagáis un filtro y elijáis aquellos regalos que consideréis más adecuados para vuestro hijo en función de su edad y de sus gustos. Así aprenderá a aceptar la realidad tal y como viene.


- Moderación.
Limita la cantidad de cosas que puede incluir en su lista, así como el precio de las mismas. Debe aprender que cada regalo cuesta mucho esfuerzo a los Reyes Magos y que no se puede pedir sin sentido.


- Tolerancia a la frustración.
Es bueno que tu hijo se encuentre con que alguno de los juguetes que finalmente sí pidió, no está entre los que le han regalado. Explícale que no se lo han traído porque los Reyes pensaban que no era bueno para él o porque no lo iba a poder compartir con sus hermanos y amigos. Enseñándoles a tolerar la frustración de no encontrarse con el regalo que pedían, le inmunizas contra el fracaso y fortaleces su autoestima.


- Agradecimiento. Una vez abiertos todos los paquetes, es buena idea que escribáis otra carta a los Reyes, esta vez agradeciéndoles todo lo que os han regalado. Aunque sean magos, les hará ilusión que se agradezca su esfuerzo.


Consejos para escribir la Carta


- Poner siempre la verdad. Explícale que los Reyes se enteran de todo lo que hace, y que es mejor que no mienta o no le traerán todo. Sus Majestades suelen ser muy comprensivos con los niños que dicen la verdad.


- Pensar en los demás. Enséñale a ser solidario. Dile que haga un apartado en el que pida regalos para sus familiares, conocidos…


- Reflexionar. No hagáis la lista con lo primero que vea en un catálogo, seguro que al día siguiente descubre algo nuevo, se encapricha de ello y quiere cambiar el contenido de su carta. Pensad bien por qué quiere cada regalo para aseguraros de qué es lo que busca.


- No dejarlo para el último día. Cuanto antes escriba la carta, más tiempo para que los Reyes busquen los distintos presentes.


Artículo obtenido de "todopapas.com"